domingo, 3 de noviembre de 2013

Las mujeres menguantes

Mi madre nos mira en el espejo del portal. Ella menguada e inclinada, con su bastón en una mano y agarrada a mi brazo con la otra. Le saco bastante más de una cabeza, con la ventaja que me llevaba en sus buenos tiempos. Se nos queda mirando y me dice: "Te estás quedando pequeñita". Yo me sorprendo "¿Quién? ¿yo?", y ella se sorprende de mi sorpresa "Sí, claro, tú."

2 comentarios:

Estela Rengel dijo...

Es la primera vez que me paso por aquí y me ha encantado encontrarme con tanta ternura. Creo que me pasaré a menudo...

Vir dijo...

Ven cuando quieras, Butterflied!