domingo, 4 de mayo de 2014

Gennaro


 Mi madre (con pañuelo), en el sur de Italia

Antes de casarse, en los años 60, mi madre hizo con sus amigas un viaje a Italia del que me habló durante toda su vida. Durante aquel viaje hicieron varios amigos con los que, al volver a casa, intercambiaron algunas postales y después desaparecieron sin dejar rastro. Pero hace unos 15 años mi madre encontró en un papel amarillento la dirección de uno de ellos, Gennaro. Tuvo el impulso de escribirle, de preguntarle qué había sido de su vida en todos estos años. Creo recordar que no fue fácil dar con él, pero no tardó mucho en conseguirlo. Un día, de pronto, me encontré a mi madre toda excitada hablando por teléfono en italiano (pero no sabía italiano). Yo soy muy de impulsos de ese tipo, así que me metí en la historia por completo.
En fin, que de aquello resurgió una amistad que se ha mantenido a lo largo de los años, por vía casi exclusivamente epistolar. Gennaro y su mujer, Gulseren casi forman parte de la familia desde entonces, aunque estos últimos años, la precaria salud de todos ha distanciado mucho sus cartas.
Ayer por primera vez, fui yo quien escribió a Gennaro para darle la noticia de la muerte de mi madre, su amiga. Él, que ya ha cumplido 80 años, me ha escrito un mensaje largo y emocionante que me ha hecho llorar. He tenido que prometerle que en cuanto pueda iré a conocerle. Aunque tenga que hablar italiano (que no sé).

Shanghai

Nada como escapar a la otra punta del mundo para resetear.

Pudong, desde el Bund

Día de colada

Tranquilidad callejera


Broadway Mansions Hotel


Pasado y presente
Templo de Confucio
Años 30


Lujo en Nanjin Lu
Shanghai Financial Center
El Bund casi invisible Desde la Torre Jin Mao
Piso 88


Callejones
Normandie Apartments (años 20)

Detrás del Bund

Andamios de bambú

Dumplings en el Din Tai Fung. Enganchan.

Bibimbap coreano

Berenjena con cangrejo

The Bund