domingo, 29 de marzo de 2015

This old world keeps spinning round


Ha sido éste un año de despedidas, de capítulos que se cerraban. Una superposición de dolores sobre dolores, aunque el dolor normalmente no viene solo, y trae consigo también sus emociones y regalos. No es que haya asimilado todas mis pérdidas, pero por suerte el mundo sigue girando y yo con él. Uno de los motivos por los que estoy bastante desaparecida, es que estoy reformando una casa en la que viviré a partir de ahora. En un par de meses me mudaré a otro lugar no muy lejano, más cerca del mar, más grande y luminoso. Y mi cabeza está llena de proyectos para esta nueva etapa, creo que necesitaba pasar página, necesitaba un cambio y afortunadamente lo tendré. Cuando me traslade volveré a cocinar, seré ordenada, sabré distinguir entre lo importante y lo accesorio, dormiré mejor, volveré a nadar, haré yoga, no se me morirán todas las plantas, aprenderé a tocar la guitarra, desayunaré en el balcón, leeré los libros de mi torre de "pendientes", los amigos que viven lejos vendrán a visitarme, la vida será más fácil y yo más equilibrada, la gente más feliz, incluso se reducirá el agujero en la capa de ozono. Todo eso como mínimo.

1 comentario:

VD'O dijo...

There comes a time!