viernes, 27 de febrero de 2015

Hit the road Jack



"cause I'll be back in my feet someday"
 ( Ray Charles)

Acabo de dar vuelta
uno de esos bichitos negros
que aquí en Concón
siempre quedan patas para arriba.


Meando un rato después
pienso en lo bueno que sería
que apareciera un dedo gigante
y me diera vuelta
a mí también.


Claudio Bertoni

jueves, 26 de febrero de 2015

June & Johnny



If I were a carpenter
And you were a lady,
Would you marry me anyway?
Would you have my baby?

If a tinker were my trade
would you still find me,
Carrying the pots I made,
Following behind me.

Save my love through loneliness,
Save my love for sorrow,
I'm given you my onliness,
Come give your tomorrow.

If I worked my hands in wood,
Would you still love me?
Answer me babe, "Yes I would,
I'll put you above me."

If I were a miller
at a mill wheel grinding,
would you miss your color box,
and your soft shoe shining?

If I were a carpenter
and you were a lady,
Would you marry me anyway?
Would you have my baby?
Would you marry anyway?
Would you have my baby?

domingo, 22 de febrero de 2015

Plan para un sábado

Aprender a hacer croissants.
La vida es mejor con mantequilla, decía Elena. Y yo estoy de acuerdo, sobre todo en invierno.

 
La masa a punto de ser atacada

El secreto de los pliegues

 Napolitana

 Aprovechando el tiempo mientras la masa fermenta

El toque final

 
 Rodillos franceses. Uno me lo llevo.

 Voilà

 Lo mejor de la cocina




viernes, 20 de febrero de 2015

Acostumbrarse al oso

Pistas para seguir en el cine (o en la vida), según Werner Herzog.



1. Toma siempre la iniciativa.
2. No hay nada malo en pasar la noche en prisión, si eso significa que has conseguido esa fotografía que andabas buscando.
3. Deja escapar a todos tus perros, y si rezas, quizás uno regrese.
4. No te regodees en tus problemas. La desesperanza debe ser privada y breve.
5. Aprende a vivir con tus errores. 
6. Expande tu conocimiento sobre música y literatura, antigua y contemporánea. 
7. Ese rollo de celuloide virgen que tienes en las manos podría ser el último exista. Haz algo impresionante con él.
8. No hay excusa que justifique no terminar una película. 
9. Lleva siempre contigo unas cizallas.
10. Impide la cobardía institucional. 
11. Pide siempre perdón, nunca permiso. 
12. Agarra el destino con tus propias manos.
13. Aprende a leer la esencia interior de un paisaje. 
14. Enciende el fuego interior y explora territorios desconocidos.
15. Camina siempre hacia delante.
16. Maniobra y despista, pero siempre otorga. 
17. No tengas miedo al rechazo.
18. Desarrolla tu propia voz.
19. El primer día es el punto de no retorno. 
20. Considera una medalla suspender en una clase de teoría del cine.
21. La oportunidad es la vitalidad del cine.
22. Las tácticas de guerrilla son las mejores.
23. Tómate tu venganza si es necesario. 
24. Acostúmbrate al oso que tienes detrás.


Fuente: 400 Films







domingo, 1 de febrero de 2015

Grandma's hands

(Esa niña soy yo)

Recuerdo nítidamente las manos de mi grandma’ María. Sus dedos torcidos y arrugados. Recuerdo su olor y sus mimos, le gustaba cogerme de la  mano e ir acariciándome los dedos, uno por uno y vuelta a empezar, nunca se cansaba.
Mi amama María era alegre y serena, valiente y muy ingeniosa. Se aficionó mucho al cine durante el tiempo en el que mi abuelo fue encargado de una sala en Barakaldo y se conocía al dedillo todas aquellas películas y actores clásicos cuyos nombres pronunciaba a su manera. Siempre estaba dispuesta a escuchar una buena historia del tipo que fuera. Cuando era ya muy mayor y vivía con nosotros, podía pasar una noche en blanco leyendo lo mismo la biografía de Ingrid Bergman que nuestras novelas adolescentes de detectives, se metía en las historias con pasión absoluta y por la mañana, mientras desayunábamos nos decía “esto es un veneno”, porque la literatura le gustaba tanto que aquello tenía que ser vicio.
Recuerdo la casa de mi amama María, la mesa de mármol en su cocina blanca, el pasillo oscuro por el que corríamos, su armario de secretos, su mirada azul casi transparente, sus observaciones siempre agudas, nuestros intensos diálogos en silencio cuando perdió la capacidad de hablar. Su cuadro del puente viejo de Ondarroa siempre añorado por ella, sus historias de hazañas marineras familiares, la suya fue una familia de pescadores.
Siempre que me sucede algo muy bueno me acuerdo de ella, y brindo a su salud, porque no he conocido a nadie con semejante afición por celebrarlo absolutamente todo. Si siguiera un poco más su ejemplo, otro gallo cantaría.