domingo, 21 de septiembre de 2014

Viaje sentimental

Ya sé que el turismo ha destruído Venecia. Pero no podía morirme sin recorrer sus canales. De momento no tengo intención de morirme, pero por si acaso, me escapo. Será algo fugaz. Un viaje sentimental pero de ninguna manera triste.

Hasta ahora, la Venecia que tengo en la cabeza es esa en blanco y negro que Ana me enseñó en sus fotos, hace tantos años que he perdido la cuenta. Me la imagino con su mirada miope y su Nikon colgada del cuello parada en cualquier esquina, mirando. Ahora me tocará mirar a mí.



Fotos: Ana L. de Munain


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