sábado, 3 de octubre de 2015
Octubre
CANCIÓN DE OCTUBRE
Hubo noticias,
llegaron cartas,
pero no las tuyas.
Pasaron aviones,
quemaron los puentes,
acallaron rincones..
Pregunté a las avefrías
y a los robles desnudos,
nada saben, nada saben.
URRIKO POEMA
Iritsi dira notiziak
iritsi dira eskutitzak
baina ez zureak.
Igaro ziren hegazkinak,
erre zituzten zubi denak,
isildu bazterrak.
Galdetu diet hegaberei,
galdetu pago biluziei,
ez dakite ezer.
Kirmen Uribe, Mientras tanto dame la mano
domingo, 27 de septiembre de 2015
Salmo
¡Qué permeables son las fronteras de los estados humanos!
¡Cuántas nubes las sobrevuelan impunes,
cuánta arena del desierto se trasiega de un país a otro,
cuánta piedra montañosa rueda hacia dominios ajenos
con desafiantes brincos!
¡Cuántas nubes las sobrevuelan impunes,
cuánta arena del desierto se trasiega de un país a otro,
cuánta piedra montañosa rueda hacia dominios ajenos
con desafiantes brincos!
¿Es necesario enumerar aquí a cada pájaro que vuela
o se posa sobre una barrera abandonada?
Aun siendo un gorrión ya tiene cola forastera,
pero el pico sí es de aquí. Y ¡cómo se mueve, no para!
De los innumerables insectos sólo mencionaré a la hormiga
que, entre el zapato izquierdo y el derecho del aduanero,
a la pregunta ¿de dónde y a dónde? ni se molesta en dar respuesta.
¡Oh, ver con una sola mirada y con detalle ese desbarajuste
en todos los continentes!
Pues ¿acaso el ligustro de la otra orilla
no matutea por el río su cienmilésima hoja?
¿Quién, sino la jibia, la de los brazos audazmente largos,
viola las sacrosantas aguas territoriales?
¿Se puede hablar de un orden tolerable
si ni siquiera las estrellas se dejan desacoplar
para que quede claro cuál luce para quién?
¡Y, para colmo, el punible derrame de nieblas!
¡Y el retumbar de voces en las serviciales ondas del aire:
chillonas llamadas y borboteos llenos de significado!
Sólo lo humano sabe cómo ser de veras ajeno.
Lo demás son bosques mixtos, trabajo de topos y viento.
Wislava Szymborska, Paisaje con grano de arena
(Trad. de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski)
lunes, 31 de agosto de 2015
Agosto
Sol, vacaciones, silencio, charlas nocturnas, girasoles, películas (thanks, R!), champagne, visitas, regalos, tomate, playa, magurios, girasoles, atardeceres, y una nueva habitante en casa.
El mejor baño de agosto
Puntako tomateak
Los girasoles de cada agosto
Regalo de A.
Clásico veraniego
Porque hoy es hoy
Magurios y Mahou
Olivia et moi
martes, 28 de julio de 2015
martes, 14 de julio de 2015
lunes, 6 de julio de 2015
El mejor momento del día
Frescas noches de verano.
Las ventanas abiertas.
Las lámparas encendidas.
Fruta en el frutero.
Y tu cabeza sobre mi hombro.
El momento más feliz del día.
El amanecer,
desde luego. Y ese momento
justo antes de comer.
Y las primeras horas
de la tarde.
Pero amo
estas noches de verano.
Más incluso, me parece,
que todos esos otros momentos.
El trabajo terminado por ese día.
Y nadie que nos pueda alcanzar en ese momento.
O nunca.
-----------------------------
The Best Time Of The Day
Raymond Carver, Todos nosotros
Las ventanas abiertas.
Las lámparas encendidas.
Fruta en el frutero.
Y tu cabeza sobre mi hombro.
El momento más feliz del día.
El amanecer,
desde luego. Y ese momento
justo antes de comer.
Y las primeras horas
de la tarde.
Pero amo
estas noches de verano.
Más incluso, me parece,
que todos esos otros momentos.
El trabajo terminado por ese día.
Y nadie que nos pueda alcanzar en ese momento.
O nunca.
-----------------------------
The Best Time Of The Day
Cool summer nights.
Windows open.
Lamps burning.
Fruit in the bowl.
And your head on my shoulder.
These the happiest moments in the day.
Next to the early morning hours,
of course. And the time
just before lunch.
And the afternoon, and
early evening hours.
But I do love
these summer nights.
Even more, I think,
than those other times.
The work finished for the day.
And no one who can reach us now.
Or ever.
Windows open.
Lamps burning.
Fruit in the bowl.
And your head on my shoulder.
These the happiest moments in the day.
Next to the early morning hours,
of course. And the time
just before lunch.
And the afternoon, and
early evening hours.
But I do love
these summer nights.
Even more, I think,
than those other times.
The work finished for the day.
And no one who can reach us now.
Or ever.
Raymond Carver, Todos nosotros
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